By Félix Allueva

24 de Septiembre de 2021 - 19:03

Podcast Britbeats Capítulo 6

¡Llegó el momento BRITBEATS! Compartimos la historia, que dió vida al sexto capítulo de este podcast, realizado por el British Council en Venezuela, en el marco de su 80 aniversario.

A spanish boy in London (parte II)

1973, la escena se desarrolla en pleno Soho londinense, específicamente en el templo del rock, el Club Marquee.  El ambiente está saturado de exóticos sonidos, voces, más bien gritos, en un cadencioso castellano, spanglish para ser exacto. Música que rememora cierto mood Traffic (rock fussion) con entonación caribeña y polirritmos poco comunes en el pop británico. Olor a cigarrillos, tintinear de copas y ruido de fondo es la escenografía que envuelve al club, en su barra se encuentra el director de la disquera GM Record. Entre la satisfacción de ser el “descubridor” de un nuevo talento para la industria de la música y el compromiso de mostrar algo novedoso y raro, el gerente del Marquee se acerca al representante de la compañía grabadora y le recomienda que tome en cuenta la banda que está en la tarima, agregando “son latinoamericanos, como Santana”, palabras que sirven de carta de presentación.  Esa misma noche Brian Hucht firma a la agrupación Spiteri para el catálogo de GM.  Primeros venezolanos en ser contratados para un sello británico.     

Años después en conversación con uno de los principales protagonistas de la escena, Jorge Spiteri, me cuenta: 

“Íbamos a ser lanzados como el Santana en Londres, por eso la disquera había invertido 25.000 libras en nosotros y nos había mandado a vivir en un castillo en Gales. Todo el día montando caballo y por la noche ensayábamos; fue una época bien especial”.

De esos ensayos y grabaciones sale el homónimo álbum del grupo Spiteri.  Un fondo rojo semidesértico en primer plano y una gran serpiente que, enroscada sobre sí misma, detallaba el nombre: Spiteri.  Esa fue la tapa del álbum.  Su contenido era pura experimentación. Entre el inglés y el español, las composiciones y arreglos de Jorge nos abrían un nuevo horizonte, donde se confundía el folklore venezolano con elementos afrocaribeños, hard rock, baladas cargadas de bolero y soul; todo con una gran influencia del grupo Traffic y, por supuesto, Santana. En Venezuela, el tema que abría el vinil, “Campesina”, fue número uno en las radios juveniles. 

Entre la febril dinámica de ensayos, grabaciones, presentaciones, componer y más ensayos, Jorge pudo convivir con figuras que generarían cambios en el futuro sonido del rock. Desde intimar con lo más prestigioso de la nueva música de la Gran Bretaña, por ejemplo, colaborar en las grabaciones de Chris Wood (miembro de la agrupación Traffic), hasta utilizar los instrumentos del grupo Osibisa (célebre por aquello del rock africano) y compartir con ellos, o disfrutar las regulares visitas de The Wailers y Bob Marley, quien por cierto le puso el apodo de “Spanish boy”.  Esta última relación queda confirmada en una emotiva nota que Rubén Blades dedicó a Jorge Spiteri días después de su muerte

“…lo conocí en Londres, durante uno de mis viajes a Europa. algo que acostumbraba hacer cada vez que acabamos un álbum con Willie Colon, o al final de cada gira. Siempre, antes de entrar al Viejo Continente, paraba en Londres y allí fue que los conocí, a Jorge y a Charlie. Definitivamente, los hermanos Spiteri fueron instrumentales en dar a conocer la música y el talento latinoamericano en Londres, donde además compartió tarima con iconos como Bob Marley. Es muy probable que fuese Spiteri quién informase a Marley sobre mi trabajo, ya que personas allegadas a él me decían que estaba familiarizado con ¨Siembra…”.

Ya para la segunda mitad de los 70, el proyecto Spiteri se reformula, toma el camino del latin funk, crece la banda con la incorporación de metales y continúan las presentaciones, recordando en particular una en la BBC de Londres, que quedará registrada, para el programa del respetado locutor Brian Matthew (BBC Radio2 Round Midnight).  

Se repite la experiencia en el local Music Machine en Candem Town, Londres. Un local donde se presentaban agrupaciones como XTC, Bauhaus, Joe Jackson o Psychedelic Furs, entre otras. Esa noche fue lleno total y con invitados especiales en las filas de Spiteri, ahora llamado Spiter II, como Steve Gregory en el saxo (colaborador de Fleewood Mac y The Rolling Stones), las voces de Carol Kenyon, recordada por su participación con Heaven 17, y Joy Askew, voz soporte de algunas de las giras de Peter Gabriel. 

Por todo esto y mucho más Jorge Spiteri fue homenajeado durante la 4ª edición de los” Premios AirEuropa LUKAS” (Latin UK Awards), otorgándole el galardón por su trayectoria artística y su papel como pionero de la música Latina en Gran Bretaña.

Ya para cerrar, mientras los hermanos Spiteri triunfaba en Londres, nos visita de Inglaterra el popular y veterano cantante Joe Cocker, aun retumba su voz en la cúpula del Poliedro de Caracas. A su banda se le sumó el músico nacional José Ignacio Lares, conocido por su participación en proyectos como Aditus y Ficción.  Abordado por los medios locales de comunicación, Cocker dio unas polémicas declaraciones, pero de eso prefiero no hablar, así que busque mi libro “Rock Vzla 1959-2019” y revisen.